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Tratamiento de la rotura del ligamento cruzado

¿Qué es la rotura del ligamento cruzado?

El ligamento cruzado cumple una importante función dentro de la estabilización de la rodilla. La rotura de alguno de los ligamentos cruzados de la rodilla es una lesión muy frecuente dentro de las patologías de la articulación de la rodilla. La más frecuente es la del ligamento cruzado anterior (LCA), que se suele lesionar practicando algún deporte, casi siempre de contacto, en el que se produce un giro brusco de la rodilla.

La lesión del LCA por cuestiones anatómicas puede venir asociada a la lesión de otras estructuras como el menisco interno y el ligamento lateral interno de la rodilla. No quiere decir que siempre estén las tres estructuras dañadas, pero debemos tener en cuenta que un LCA que no puede cumplir bien su función, en un futuro provoca más degeneración de los otros dos tejidos, por ejemplo, más desgaste del menisco.

Este ligamento, además de cumplir una importante función dentro de la estabilización de la rodilla, evita que la tibia se desplace anteriormente respecto al fémur y en carga, es decir, con el peso del cuerpo sobre el miembro inferior, controla también los desplazamientos laterales (varo y valgo).

¿Cómo son nuestros tratamientos de ligamento cruzado sin cirugía?

Se enfoca fundamentalmente en reducir la inflamación, disminuir el dolor y proporcionar estabilidad a la articulación de la rodilla. Hay que conseguir suplir con el resto de sistemas la parte de función perdida por el daño del ligamento cruzado. Posteriormente se inicia la readaptación a la vida deportiva.

Disminuimos el dolor y la inflamación tanto con:

  • Tratamiento manual: drenaje manual, masaje, etc.
  • Tratamiento mediante electroterapia: por ejemplo, podemos aplicar magnetoterapia, radiofrecuencia, electroestimulación, onda corta, ultrasonidos, etc.

Mejoramos la estabilidad de rodilla mejorando el tono muscular tanto de la musculatura específica de la rodilla como de todas las cadenas musculares implicadas. Tener una buena musculatura estabilizadora de rodilla es calidad de vida para la articulación. Para trabajarlo contamos con ejercicios específicos y globales realizados por parte activa del paciente y con electroterapia, con la electroestimulación neuromuscular.

Será importante trabajar los sistemas de propiocepción de todo el miembro inferior, mejorando la información que los receptores mandan al sistema nervioso central. Así el esquema cerebral de la rodilla será el correcto.

¿En qué se basa el tratamiento después de la reconstrucción del LCA por artroscopia?

Podemos dividir el tratamiento de rotura de ligamento en varias fases. Desde que se diagnostica la rotura del LCA y se decide la reconstrucción quirúrgica por una plastia de LCA, hasta que se realiza la operación, suelen pasar entre 4 y 6 semanas habitualmente. 

La fase prequirúrgica es muy importante ya que va a contribuir a proporcionar una mejora más rápida después de la intervención y mejores resultados. Los objetivos en esta fase son disminuir dolor, reducir inflamación, mantener el rango articular de movimiento y aumentar el tono muscular de todo el miembro inferior y en concreto de la musculatura de la rodilla. Los efectos analgésicos y antiinflamatorios se trabajan tanto con terapia manual como con electroterapia.

Se pueden realizar en una misma sesión combinaciones de masaje, drenaje, magnetoterapia, electroterapia analgésica, ultrasonidos, etc. Para el mantenimiento del rango articular y la mejora del tono muscular nos basaremos en la cinesiterapia pasiva, es decir movilizaciones realizados por el fisioterapeuta, como en la activa, ejercicios de estabilización y potenciación realizados por el paciente.También en esta fase es importante realizar ejercicios para mejorar la propiocepción de la articulación.

Fase postquirúrgica: una vez reconstruido el ligamento mediante la cirugía la rehabilitación se encuentra en la fase postquirúrgica. En esta fase inicialmente los objetivos son disminuir la inflamación, reducir dolor y ampliar poco a poco el arco de movimiento. Se explican y realizan de forma activa por parte del paciente ejercicios específicos de movilidad tanto para trabajar en nuestra clínica como para ejercitarlos en el domicilio a diario. El fisioterapeuta trabaja de forma específica la movilidad de la rodilla y de sus estructuras con terapia manual. La terapia manual antiinflamatoria se combina con electroterapia por

su efecto antiinflamatorio y analgésico: magnetoterapia, láser, ultrasonidos, radiofrecuencia….

Según la evolución se añade el objetivo de aumentar la estabilización de la rodilla mejorando la musculatura propia de la rodilla. Se irán incluyendo progresivamente ejercicios para potenciación de la musculatura adecuados al momento en que se encuentre la rehabilitación. Se puede combinar con el uso de electroestimulación neuromuscular. En esta fase es imprescindible para la recuperación completa trabajar la propiocepción.

Según la evolución de cada paciente se prepara la readaptación a la vida deportiva.

¿Qué pronóstico tiene la rotura de ligamento?

Actualmente esta lesión tiene buen pronóstico, ya sea con o sin intervención quirúrgica. Lo que determina si procede la reconstrucción mediante cirugía son criterios médicos específicos como por ejemplo: grado de rotura del ligamento, la existencia o no de daños de las demás estructuras de la rodilla, edad del paciente, estado general de este, nivel de práctica deportiva, etc. Si el criterio de elección médica es no intervenir quirúrgicamente se opta por el tratamiento rehabilitador conservador.